Cambiar cosas desde la infancia, y que sea una realidad la frase, NI UNA MENOS

Hoy vemos muchos mensajes contra la violencia a la mujer, pero no nos damos cuenta de que muchos de ellos son en su raíz machistas, supongo que queriendo ser mensajes femeninos, hablan de tacones, barras de labios y rímel… “Quédate con el que te quite la barra de labios y no el rímel”, este es un ejemplo de muchos.

Como muchas de las cosas en nuestra sociedad, creo que el tema del machismo y todo lo que crece del mismo, viene en gran parte de lo que aprendemos de pequeños, de los mensajes (que muchas veces sin querer) damos a nuestros hijos, sobrinos, alumnos… Y ya ni hablamos de los mensajes que nos llegan desde los medios de comunicación.

Y junto con el machismo, también tenemos la violencia, algo que los niños ven casi todos los días, directa o indirectamente. Soy de las que piensa que los padres (los adultos en general) tenemos un gran trabajo por delante para combatir esta mezcla de machismo y violencia, que termina tratando en muchos casos a la mujer como un simple objeto que podemos usar y tirar cuando queramos.

Este verano fui a comprarle a mi hija un juego para la playa, y le dije que escogiera el que más le gustara, ella eligió un camión y yo se lo compré, en vez de insistirle para que eligiera la sirenita. Creo que debemos empezar por que el tema de que los juguetes nos tienen género, ni los colores, ni el tipo de actividad… Yo no sé si mi hija querrá apuntarse a baile o a kárate (aun tiene dos años) pero elija lo que elija, la apoyaré y le dejaré hacer lo que mas le apetezca.

Antes era impensable que una mujer se pusiera pantalón, algo que hoy día es completamente normal y hasta se ve femenino y sexy (cómo han cambiado las cosas seguro que pensará algún octogenario), espero que el día de mañana, cuando mi hija sea adulta sea igual de normal que una mujer lidere una gran empresa, trabaje en la construcción, sea presidenta del gobierno o capitana de un barco.

Hace poco, jugando con Valentina a la película de Frozen, ella imitaba como llegaban unos lobos, y automáticamente se puso a pedir ayuda a su papá (no a su mamá que estaba jugando con ella) que no estaba ni el salón. No es que me parezca mal, pero si creo, que forma parte de esos mensajes de que la mujer necesita un hombre para salir de un apuro, así que le dije, que si quería podía llamar a papá, pero que ella era fuerte y podía defenderse sola. Fue muy graciosa, por que empezó a hacer como si ahuyentara a los lobos, y desde entonces cuando algo le da miedo dice “¡Vete, no me gustas, Valentina es fuerte y valiente!”.

Creo que como todo, los mensajes que se repiten una y otra vez, aunque no sea mensajes directos, calan en las mentes de las personas y mas aún en la de nuestros hijos, los mensajes tipo; “el rosa es para las niñas, las niñas son unas lloronas, los niños no lloran, los niños son unos brutos…” Al final los niños se creen brutos, las niñas débiles, y ocurren en mas casos de los que nos gustaría, la violencia hacia la mujer. Desde bebés, si es niña se le compra todo rosa y si es niño azul. Nosotros que tratamos de no ponerle género a sus cosas, nos cuesta mucho que eso tenga en cuenta, y aunque nos cuesta, pedimos por favor (cuando llega su cumple o los reyes magos) que no tiene por que ser todo rosa, ni de barbies (de hecho no tiene ninguna ni las queremos), ni de bebés… que hay muchas cosas con las que nuestra niña se divierte como los cuentos, los juegos educativos o una pelota.

Muchos mensajes del día a día deben ser eliminados, pero también muchos comportamientos. Pienso que el ejemplo arrastra y que es lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos, dar ejemplo de lo que queremos que sea. Así que ahí voy, hombres, los cuales (no todos) os dais cuenta de las faltas de respeto que tenéis hacia nosotras, las mujeres, cuando tenéis una hija. Pues no os gustaría que vuestra hija pasara por lo que hemos pasado muchas de nosotras, por ese machismo tan normalizado, como son los típicos piropos, como la normalidad de que el trabajo de casa es para la mujer, la cantidad de chistes machistas, las palabras hirientes que si se usan en masculino tienen connotaciones positivas…Creo que en esa base hay que empezar a decir basta.

Esa frase que tan a menudo escucho de boca de los hombres (nunca la he escuchado a ninguna mujer), que además lo dicen muchas veces entre risas “Tener una hija es criar carne para otro”. ¿En serio? Muchos hombres hoy día piensan eso, es de las primeras cosas que piensan cuando tiene una hija. Es muy triste, con esa actitud no conseguimos nada señores. Es un comentario muy habitual, y que he escuchado muchas veces, desde que me enteré de que iba a ser madre de una niña. Es una frase que me repugna, porque yo soy mujer y no soy carne de nadie, y mi hija tampoco lo va a ser.

Dejemos de enseñar a los niños a pelear y ser fuertes como superman y a las niñas a ser dulces y delicadas como una princesa. Tanto niños como niñas pueden ser fuertes y valientes, pero también pueden ser sensibles, a partes iguales. Pueden jugar a las cocinitas o a los coches, ninguna de esas cosas va a cambiar su género, pero si creo que va a abrir su mente.

No quiero para mi hija mensajes de que no puede hacer algo por ser mujer, ni de que necesita a alguien a su lado para poder hacer lo que quiere. Quiero que sea capaz de ser lo que quiera ser, de que consiga las cosas por si misma y que se sienta bien siendo ella misma. Y sobre todo no quiero que tenga miedo, que no tenga miedo de andar sola por la calle y que no tenga miedo a decir no.

Yo tengo mucho cuidado con los mensajes que le lanzo a mi hija, y dejo que se vista de princesa o de pirata, le doy libertad, porque quiero que sea libre. No le grito, porque no quiero que aprenda a que se le puede gritar. No le obligo a dar besos, porque quiero que sepa que ella tiene el control de su cuerpo y de que puede decir no, y que ese no debe ser respetado. No le pego (una buena cachetada a tiempo) porque no quiero que la violencia forme parte de su vida de ninguna manera.

superbaby

 

Como mujer y madre de una niña, digo NI UNA MENOS, y para ello creo que hay cambiar muchos de los mensajes que les lanzamos a nuestros hijos. ¿Qué opináis vosotros?

2 comentarios sobre “Cambiar cosas desde la infancia, y que sea una realidad la frase, NI UNA MENOS

  1. Muy acertadamente estás enseñándola a no sentirse inferior, en valentía y fortaleza, a sus capacidades reales de saber enfrentarse a las dificultades de la vida.
    Comparto totalmente tu forma de enfocar el rechazo a la supremacía masculina y a la ñoñería femenina.
    El principal aprendizaje se adquiere en los primeros años de vida.
    Nunca le dije a mi hijo, ni de niño ni de adolescente, ni mucho menos de adulto, que tenía que ser más fuerte simplemente porque era niño. Le regalé todo el cariño, todo el cuido y toda la enseñanza basada en la igualdad que pude y/o supe.
    Adelante con la felicidad de tu pequeña…

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